miércoles, junio 26, 2013

Unas oposiciones con prisas

Ayer llegó por fin el gran día para los opositores. Los aspirantes a las plazas de maestro funcionario de las especialidades de Francés Inglés y de Audición y Lenguaje acudieron ayer al IES Isabel de España y Pérez Galdós para realizar las pruebas. Se trata de un total de 1.719 opositores en Canarias que optan a cubrir una de las 123 plazas de maestro que convocadas des de la Consejería canaria de educación.
La convocatoria, que se anunció el pasado mes de abril y que tiene como objetivo "contribuir a reducir la tasa de interinidad y fomentar a la estabilidad necesaria de las plantillas docentes", según el Ejecutivo, ha estado rodeada de polémica. Los sindicatos representativos del sector y los propios aspirantes a las plazas critican el escaso margen que se ha dado para la preparación de las pruebas, que obliga a cientos de docentes a presentarse para no ser borrados de las listas de sustituciones, que precisamente se encuentran ahora en pleno proceso judicial por un recurso que presentó el propioGobierno autónomo ante el Tribunal Superior de Justicia de Canaria, y que enfrenta a los representantes de los docentes y a la Consejería de Educación.
Además, la convocatoria de las oposiciones en la mitad del segundo trimestre del año cogió a todos por sorpresa, dado que no se había aprobado una nueva oferta de empleo público para funcionarios docentes no universitarios desde 2010, debido a los recortes presupuestarios que ha sufrido el sector de la enseñanza pública en las Islas. Según el Ejecutivo canario, este tiempo ha coincidido con un mayor número de jubilaciones en este ámbito, por lo que "ha crecido la necesidad de dotación de personal docente no universitario para la cobertura de las plazas vacantes existentes".
Así las cosas, los centros donde se realizaron ayer las pruebas de las respectivas especialidades en la capital grancanaria fueron un hervidero de nervios a lo largo del día. Unos minutos antes de entrar a las pruebas de Audición y Lenguaje en el I. E. S Isabel de España, una de las opositoras que se presentaba, Ramona Pérez, confesó que, cuando escuchó por primera vez la convocatoria de las oposiciones, no podía dar crédito.
Maestra interina de la especialidad a cuyas oposiciones se presentaba por segunda vez, Ramona tuvo que prepararse las pruebas en solo un mes y medio. "Algo se había oído sobre la posibilidad de que sacasen plazas para las especialidades de idiomas pero absolutamente nada sobre las de audición y lenguaje", explicó Ramona, "si se hubiese avisado con antelación o, al menos, se hubiese comentado algo sobre la posibilidad, habríamos podido prepararlo mucho mejor".
María Victoria González, logopeda en una clínica privada, es también de la misma opinión. "Dos meses de estudio es muy poco tiempo para una prueba como esta", sentenció, "si tienes un año para preparártelo, que sería lo normal, la cosa cambia mucho". También explicó que, además de imprevista y apresurada, la prueba presenta más dificultades para los que no forman parte de los centros de enseñanza: "Al final los que están dentro de las listas, que son los interinos, siempre tienen más puntos y más posibilidades porque trabajan en ello y, normalmente, ya se han presentado más veces", expresó. A su lado, Alba Ferrán confesó que "por lo menos, dos meses más nos habrían venido muy bien", pero "habrá que hacer lo que se pueda". Y así lo hicieron.

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