jueves, agosto 02, 2007

Educación invita a reflexionar tras desvelarse que opositores con 8,6 de nota no tendrán plaza de maestro


Obtener una nota brillante en el concurso-oposición de profesor de Infantil y Primaria no garantiza lograr una plaza. Catorce candidatos que lograron calificaciones superiores a 7,9 se han quedado sin un puesto fijo como maestro para el curso 2007/2008. Entre ellos, se encuentran tres opositores con 8,6, 8,48 y 8,34 en la especialidad de Educación Física y dos de Pedagogía Terapéutica con 8,58 y 8,43. Precisamente, en esta especialidad, hasta 10 inscritos se quedaron sin plaza con más de 7,9.En cambio, aspirantes con notas inferiores, como 5,6, 6,24 ó 6,38, sí han logrado su objetivo. La razón se encuentra en el baremo utilizado en el examen, que beneficia a quien ya ha trabajado para la Consejería de Educación y perjudica a los que acaban de terminar la carrera o nunca han ejercido. La fase examen supone el 60% de la nota final; el concurso, que da puntos por los años de experiencia acumulados en las aulas, representa el 40%. Los aspirantes con menos puntos se quejan de que en las oposiciones del 2007 la fase concurso ha sido revalorizada en detrimento de la oposición. Hace dos años, el concurso valoraba el 33,3% de la calificación final y la oposición, el 66,6%.Tras conocerse los datos, el director general de Educación, Juan Antonio Gómez-Trinidad, invita a «reflexionar» sobre un «problema histórico»: la desigualdad de oportunidades entre unos candidatos y otros, que no sólo sucede en La Rioja, sino en toda España. «Aunque las Consejerías gestionamos los exámenes, las plazas de profesor siguen perteneciendo a los Cuerpos Nacionales de Maestros, o sea que el análisis debería producirse en el Ministerio», relata Gómez Trinidad.El citado sistema de baremación 60%-40% para las oposiciones del pasado 22 de junio se acordó entre el Ministerio de Educación y los sindicatos, que defienden un mayor valor del concurso porque buscan la consolidación de los interinos en plazas fijas. «Debemos acatar la norma nacional», acepta el director general de Educación, «pero así se hace daño a las nuevas generaciones de maestros, que ven cómo necesitan una nota altísima para competir con otros opositores con más experiencia».Las peculiaridades del sistema provocan situaciones extrañas. Gómez Trinidad alerta de que «algunos candidatos tienen más de 60 años» (en concreto, cita a uno de 62) y otros aspirantes «se limitan a ir al examen, firmar y marcharse». Perdida toda esperanza de conseguir una plaza fija, estos interinos mantienen su estatus con sólo presentarse en el examen, sin necesidad de estudiar para la oposición. Esto sucede porque otro de los acuerdos alcanzados entre el Ministerio y los sindicatos establece que los opositores que no consiguen plaza fija de maestro entran en la lista de interinos por detrás de los que ya estaban en ella, aunque hayan sacado mejores resultados que ellos en los exámenes.Un total de 2.137 candidatos se inscribió para realizar las oposiciones pero, según datos de la Consejería, apenas el 55% de ellos acudió al examen. Dirigentes de los sindicatos UGT y CCOO en La Rioja se muestran críticos en la forma, pero defienden el fondo del actual sistema de concurso-oposición. En su caso, la lucha contra la interinidad de los maestros (en los casos más extremos, algunos docentes nunca logran una plaza fija) se antepone a los problemas que sufren los nuevos opositores para conseguir plaza por no contar con puntos suficientes. El sistema fue pactado por las centrales nacionales con el Ministerio de Educación.El secretario general de FETE-UGT, Luis Dorado, entiende la «frustración» de los opositores que no consiguen plaza pese a haber obtenido notas superiores a 8. En su opinión, la culpa recae en la «racanería» de la Administración, «que no oferta un número suficiente de puestos como son necesarios en el ámbito educativo». «Si hubiera habido más oferta, nadie que hubiera logrado calificaciones brillantes se habría quedado fuera», asegura Dorado.En cualquier caso, el representante de FETE-UGT recuerda que el sistema elegido es el concurso-oposición. «La Administración tiene que facilitar la estabilidad del empleo de los interinos, que se encuentran dentro del sistema educativo y que tienen que ver reconocidos sus méritos de alguna manera», agrega Dorado.Con argumentos similares defiende Javier Rocandio, secretario de Enseñanza Pública de CCOO, la validez de la fase concurso dentro de la selección de personal en el Cuerpo de Maestros. «No compartimos las quejas», explica. «En cualquier trabajo, no sólo en el magisterio, se tiene en cuenta la experiencia y las empresas siempre se decantan por contratar a personas que ya han demostrado su valía en un determinado puesto frente a las que entran nuevas», afirma. «¿Por qué algunos se rasgan las vestiduras cuando esto sucede en la educación?», se cuestiona el responsable de CCOO.

Vía: La rioja.com

1 comentario:

Job dijo...

He creado un blog para que los que estamos en la situación de haber aprobado una oposición y no tener luego trabajo en las listas de interinos podamos hablar y discutir iniciativas.

No sólo de La Rioja, si no de toda España.

http://aprobadosinplazaeducacion.blogspot.com/