lunes, junio 13, 2011

Adiós a la Bolita de la Oposición

El proceso es el siguiente: el día de la oposición los aspirantes a profesores esperan sentados a que una mano inocente extraiga de la urna tres bolas numeradas (en el caso de que haya 30 temas); cada número corresponde a un tema de los estudiados y el opositor tendrá que escribir sobre uno de ellos. Unos 100.000 aspirantes pasan cada año por estos exámenes. Pues bien, el Gobierno quiere desterrar la bolita de la oposición, y con ella, el azar como elemento fundamental de la prueba. En su lugar, los opositores tendrán que contestar 10 o 15 preguntas cortas, según el borrador de real decreto en el que está trabajando el Ministerio de Educación. "Sacar tres o cuatro bolas y elegir una concede, con un número limitado de temas, muchas posibilidades de superar esta fase sin demostrar un conocimiento de todo el temario", explica el director general de Formación Profesional, Miguel Soler.



Las principales novedades son que ahora los aspirantes tendrán que aprobar una fase de prácticas de un año en un colegio o un instituto públicos. Y después demostrar ante un tribunal que sabrían afrontar con éxito un problema o caso que se presentara en ese centro. Pero antes de todo esto estará la fase de concurso-oposición, donde se valoran los méritos y la experiencia.
Así pues, al primer examen escrito, ahora sin bolita, se sucede uno práctico sobre los contenidos del área en la que se presentan (Lengua, Matemáticas, Ciencias, etcétera). Ambos, que puntúan del 0 al cinco, se aprueban sacando al menos un 2,5. Si se saca al menos esa nota en los dos, se pasa a la siguiente fase.
Se trata de una prueba sobre las capacidades pedagógicas y didácticas. En ella, los aspirantes tendrán una hora para preparar y exponer un supuesto práctico. El tribunal le dará tres opciones que tengan que ver con alguna situación a la que podrían enfrentarse en sus futuras clases. Esta parte se puntúa de 0 a 10 y se pasa con un cinco.
Los que aprueben llegan a la fase del concurso, que consiste en sumar a la nota media obtenida los puntos que le correspondan por su experiencia previa, las notas de la carrera y la formación extra, por ejemplo, en idiomas. El borrador de decreto reduce la ventaja que tenía la experiencia profesional sobre los otros méritos. Y se prima la nota media de los estudios y un buen nivel de idioma. Los méritos cuentan un máximo de 3 puntos, para evitar que los recién titulados, sin experiencia, estén en franca desventaja respecto a los interinos con años de docencia acumulados. "Un aspirante que saque más de un 8 de media en las dos primeras pruebas no podrá ser superado por un interino que saque un 5, por mucha experiencia docente que este tenga", explica Soler.
En el sistema actual, que se instauró de forma transitoria en 2006, se daba una serie deventajas a los interinos para reducir las grandes bolsas que se habían formado con estos trabajadores en algunas comunidades. Pero este sistema nació con fecha de caducidad, que se cumple este año.
Pasadas todas estas fases, se llega a la práctica, la gran novedad. Si en la convocatoria se ofertan 50 plazas, los 50 primeros trabajarán durante un curso completo en un centro escolar. En ese tiempo, dedicarán la mitad de la jornada a impartir clase a los alumnos, y la otra mitad a las actividades de formación que diseñe el colegio o instituto. Al final del año, el aspirante deberá recibir el visto bueno (apto o no apto) de una comisión formada por un representante del departamento del que haya formado parte, otro del consejo escolar, el tutor de prácticas, el director y el inspector educativo del colegio.
Quienes tengan experiencia docente previa se podrán ahorrar este año de prácticas. Pero todos tendrán que hacer una prueba final ante un tribunal en la que defenderán la memoria didáctica de su trabajo durante el curso y prepararán y presentarán una propuesta de actuación sobre un supuesto práctico que le proponga el tribunal teniendo en cuenta el contexto social y organizativo del centro donde hayan trabajado. El que suspenda, podrá repetir la prueba solo una vez. Si vuelve a catear, perderá la plaza. Así, se endurece esta fase de prácticas que, aunque ahora ya existe, es más corta y suele ser un puro trámite burocrático.
La cuestión ahora será qué opinan de todos estos cambios los sindicatos y las comunidades autónomas (sobre todo las gobernadas por el PP), pues el Gobierno tiene muy poco tiempo para negociar y aprobar el real decreto.
Vía: Diario El País

domingo, junio 05, 2011

Nuevo modelo de oposiciones

Nuestro Ministerio quiere cerrar antes del cierre de esta legislatura -y presumiblemente de "sus actividades"-, el nuevo modelo de oposiciones. A unas malas se prorrogaría el sistema actual sin transitoriedad, es decir, sin el actual baremo que prima la experiencia docente previa, pues recordemos que la transitoria pretendía reducir dichas listas facilitando el paso de funcionario interino a funcionario de carrera.
El modelo propuesto (borrador abierto a modificaciones) por el Ministerio es una mezcla entre el MIR de Sanidad y el R.D. actual para el acceso a la función pública docente. En primer lugar los temarios serán aprobados por el Ministerio previa consulta a las comunidades autónomas. Cada una de las pruebas tendrá carácter eliminatorio, y serán dos o tres en caso de la obligación de tener que demostrar habilidades instrumentales o técnicas.
La primera prueba consistiría en dos partes eliminatorias cada una, una parte A donde habría que contestar de diez a quince preguntas de todo el temario (de 0 a 5 puntos) y una parte B de carácter práctico, bien para demostrar la formación científica bien para habilidades técnicas propias de la especialidad (de 0 a 5 puntos).
La segunda prueba consistirá en supuesto práctico a elegir entre tres propuestos relacionados directamente con la función docente y la especialidad elegida, valorando especialmente la adquisición de las TIC. También será eliminatorio (de 0 a 10).
Los seleccionados pasarían a la fase de concurso, valorándose equitativamente, mitad y mitad, experiencia y formación. Una vez ordenados en la lista se pasaría a la fase de prácticas en centros docentes que también variará, un 50% puramente de docencia y el otro 50% para desarrollar el Plan específico del Centro desarrollado para tal fin.
Al final del periodo de prácticas el aspirante pasará por una evaluación de su trabajo en el centro a través de una comisión creada a tal efecto (con un miembro del Consejo Escolar...? ) con la calificación de apto y no apto.
Si estás entre los aptos, el proceso no acaba, todos pasarán a realizar una última prueba final que consistirá en dos partes, una parte A que consistirá en la presentación y defensa de una memoria didáctica y la parte B consistente en preparar y exponer actuaciones para un supuesto práctico. Dicha prueba final también tendrá carácter eliminatorio. De la fase de prácticas se puede librar uno si ha trabajado en el mismo cuerpo y nivel durante solo un curso completo pero no de la prueba final.
Vía: Extremadura al día.

jueves, junio 02, 2011

Sólo uno de cada ocho opositores conseguirá plaza como maestro

Los opositores de Córdoba que aspiran a conseguir alguna de las 3.796 plazas que oferta la Consejería de Educación como maestro en Andalucía lo tienen complicado. Según las previsiones de matrícula y de número de puestos que maneja el sindicato CSIF, la probabilidad de hacerse con un puesto en la convocatoria, que se celebrará a finales del mes de junio, es de uno por cada ocho opositores, mientras que la media andaluza es de uno de cada diez. El número de opositores previsto en Córdoba rozará los 4.000. 

Los que tienen más probabilidad de convertirse en maestro o dejar de ser interino el próximo curso son los que se presenten a las oposiciones por la especialidad de Educación Musical, ya que hay 196 plazas y el número de personas que se presenta es de 1.488. Educación Infantil es la especialidad que ha registrado el mayor número de solicitudes: 11.824 para 1.236 puestos, seguida de Educación Primaria, ciclo al que aspiran a entrar como maestros 11.418 personas y ocupar alguna de las 1.163 plazas convocadas por la Junta. 

Los datos facilitados por CSIF también hacen referencia al número de tribunales que se constituirán en Córdoba durante la celebración de las oposiciones. En concreto, se habilitarán 42, de los que 14 corresponde a Educación Primaria y 12 al ciclo de Infantil. De Música, por ejemplo, sólo habrá dos, de Inglés tres, y de Educación Física cuatro, según los mismos datos. 

La fase de oposición se desarrollará en una única prueba dividida en dos partes. Una de ellas es la teórica, en la que los aspirantes tienen que presentar ante el tribunal una programación didáctica de la especialidad a la que optan. La segunda parte del concurso oposición es el desarrollo de una unidad didáctica. Eso sí, el profesorado interino podrá sustituir esta última por un informe de la Administración educativa que acredite estos conocimientos. En concreto, 6.318 interinos, según los mismos datos, han solicitado este informe para evitar la prueba. Una vez que los aspirantes superen la oposición, en la fase de concurso se valorarán los méritos aportados por los aspirantes que incluyen la experiencia docente y la formación académica que tienen. 

La convocatoria de oposiciones de este año no ha estado exenta de polémica, después de el Gobierno central las recurriese en las comunidades de Castilla y León, Navarra y Cataluña. A la Junta no le quedó más remedio que modificar el decreto para evitar el recurso del Estado. El cambio aprobado provoca que 2.200 de las plazas convocadas son de consolidación de empleo -establecida en la Disposición transitoria cuarta del Estatuto Básico del Empleado Público-, mientras que las 1.596 restantes corresponden a la aplicación de la tasa de reposición del artículo 23 de la Ley de Presupuestos Generales del Estado. 
Vía: El Día de Córdoba